Dubrovnik, la perla del Adriático

Dubrovnik
Dubrovnik

Dubrovnik, en la costa dálmata croata, es famosa por sus altas murallas y su precioso paisaje de tejados rojos. Realmente, es un lugar propio de cuentos de hadas. Escarpadas calles, con sus casas de tejado rojo, rodeadas por las murallas, caen sobre un mar perfecto. Callejuelas sinuosas y esclaeras ocultas que cruzan el centro de la ciudad. Quizás sea, sin duda, uno de los tesoros ocultos más maravillosos de Europa.

Una visita a Dubrovnik la iniciaremos siempre fuera de las murallas. El lugar ideal es la Puerta de la Pila, donde paran la mayoría de los autobuses. Pasear por sus alrededores y atravesar la puerta para entrar en el mágico mundo de Dubrovnik.

El tramo central de la ciudad es la Plaza, un gran paseo marítimo de mármol que va de un extremo a otro del casco antiguo. Varios museos, monumentos y la catedral se pueden ver aquí, incluyendo un monasterio franciscano, el Palacio Sponza y dos iglesias maravillosas, la de San Blas y la Catedral de la Asunción de la Virgen.

En realidad, os aconsejo entrar donde os apetezca, pero lo que en sí os recomendamos es vivir y sentir el ambiente y la esencia de Dubrovnik. Si venís en un día soleado de verano, seguro que lo mejor es no perder tanto tiempo visitando museos.

Porque, sin lugar a dudas, el mejor momento de la visita será cuando demos un paseo por las murallas de la ciudad. Fortalezas, torres y muros se unen para hacer un circuito de 1900 metros a través del casco antiguo, alcanzando una altura máxima de 25 metros. Desde ella las vistas del mar y la ciudad son para lanzar muchas y muchas fotografías.

En el extremo sur de la ciudad se hallan los muelles para pequeñas embarcaciones y yates, que proporcionan un telón de fondo veraniego. En estos días de verano, es propio ver nadar a la gente frente a la ciudad. En estas fechas se celebra el Festival de Verano de Dubrovnik, que se celebra en julio y agosto desde 1950. Este enorme festival de arte cuenta con conciertos, representaciones de teatro y danza y exposiciones de fotografía.

Y es que Dubrovnik es sin duda la perla del Adriático, un rincón maravilloso que tenéis que visitar sin duda. Para más información, aquí podéis encontrar cómo llegar a Dubrovnik.