Pintura esquemática


Pintura esquemática

Pintura esquemática

Esta clase de pintura nace entre el año 2000 y 1500 a. C. se desarrolla la representación de figuras filiformes (que tienen forma de hilo), se veían figuras con carácter narrador y animales formando grupos. Aparecen las figuras humanas con los animales de menor tamaño y se tiende al esquematismo. El hombre no aparece con ningún atributo y aparece la mujer en este arte, con faldas.

Se inician los primeros cambios, iniciando con recolecciones y acumulación de excedentes o riqueza. La mentalidad religiosa cambia, donde el hombre se acerca al santuario religioso, las zonas más importantes en este periodo son Murcia, Almería, Albacete, además de tener en la zona influencias mediterráneas llegadas por el mar.

Los toros comienzan a formar parte de las representaciones, con cornamentas similares al creciente lunar, ello representa la fertilidad y la fecundidad. El toro es una figura muy común en las culturas mediterráneas, sobre todo en Grecia y España. Los pobladores de ese tiempo pensaron que el toro atribuía las cosechas abundantes, dotándolo de un carácter sagrado.

Los componentes de las pinturas evolucionaron, de ser solamente símbolos a formar pictogramas completos, atribuyéndole a los dibujos más significados y se estandarizaron los dibujos para comprenderlos mejor. En los lugares donde se hacían las representaciones pictóricas, se consideraban santuarios.

Los abrigos se representaban más cercanos al hombre, se representaban también figuras alteriformes (con forma de presa) y formas de mago, existe además influencias del dios egipcio del Sol. Se representan además ídolos con forma restiforme, simbolizando la protección, existen además representaciones triangulares que incluyen al hombre y los cérvidos.

Existen además representaciones de danzas rituales, con caracteres religiosos, aparecen también hombres ataviados con gorros y que portan escudos, lanzas y bastones. Predomina el color rojo en estas pinturas.