Arte romano en España


El Arte romano en España

El Arte romano

La cultura y el arte romano, llegaron después de las colonias griegas y se asentaron en la península ibérica a partir de la Segunda Guerra Púnica (finales del siglo III a.C.) Después de que el Alto Imperio se estableció, se fomentó el desarrollo cultural, por medio de la romanización. En el imperio de Augusto y con la dinastía Julio-Claudia se hicieron grandes mejoras en las diversas infraestructuras y el establecimiento de ciudades al estilo romano (con calzadas, puentes, acueductos, anfiteatros, circos entre otras construcciones).

Los monumentos más representativos de esta época son el Acueducto de Segovia, el Puente de Alcántara, además de otros tantos que están dispersos por toda España y que muestran que tan extensa fue la romanización en la zona.

Se dice que en Hispania se imitaba todo el arte y la moda de la capital romana, recibiendo el nombre de emulatio, existió una corriente llamada arte culto, que era de estilo helénico, racionalista y natural, existe otra hipótesis que sostiene que existió un arte paralelo al arte de culto, denominado arte plebeyo, que era más popular y era más esquemático, simple y expresionista que el arte culto, este tipo de arte evolucionó en diferente grado por todas las provincias.

Al periodo de Bajo Imperio Romano, se le conoce también como antigüedad tardía, donde la modificación radical de la cultura romana también presentó consecuencias en su arte. Entre los vestigios arqueológicos, las mejores muestras de este periodo se encuentran en mosaicos dispersos en muchas villas rurales y en ciudades como Alcalá de Henares (Complutum).