Arquitectura visigoda


Arquitectura Visigoda

Arquitectura Visigoda: San Juan de Baños, Palencia. Interior. Ábside y nave central.

La arquitectura visigoda se caracterizó por la construcción de iglesias con planta de cruz griega y se utilizaban arcos de herradura, elementos que más tarde adopto el arte mozárabe. El arte visigodo es considerado de tipo hispanorromano que tiene elementos muy clásicos. Estaban romanizados principalmente, aunque muestran influencias de arte bizantino y oriental, esto producto de su lugar de origen. Con la llegada de los Visigodos, se dieron a la tarea de unificar a España tanto política como religiosamente, donde esta unificación se da después del Concilio de Toledo. Dentro de esta arquitectura, existen dos etapas fundamentales:

  • Etapa de formación o Arrinana (año 415 – 587)
  • Etapa de esplendor (587-711)

En la primera etapa se da un asentamiento y se muestra una continuidad en el arte paleocristiano e hispanorromano, las piezas de metal, broches y otros objetos son una gran muestra de ello. De la arquitectura visigoda casi no hay muestras, solamente la Cabeza de Griego, en Cuenca, la Basílica de San Pedro de Alcántara, la Basílica de San Bou en Menorca y la Basílica de Aljezares.

La segunda etapa, es la de esplendor, donde el arte visigodo alcanza su mayor apogeo y contrasta con el arte bizantino, esta influencia se ve en el arte mozárabe y el asturiano. Los interiores de este tipo de arquitectura, son sobrios, rústicos y tienen muchos compartimientos, lo que da la idea de ser un misterio de tapices. Las múltiples divisiones interiores, contrastan con los volúmenes planos de los exteriores.

En esta arquitectura, es fundamental el arco de la herradura, fue utilizado por el arte romano, y se utilizó por su carácter estético y cualidades de construcción. Contraria la herradura musulmana, la visigoda tiene una circunferencia exterior que no continúa con la interior, esto hace que se integre perfectamente en los muros. Los presbíteros de las iglesias, se elevan sobre las escalinatas y las plantas de cruz en estas construcciones tienen un papel simbólico y la aparición de las salas tienen caracteres litúrgicos. Dos iglesias representativas de esta arquitectura son la de San Juan de Baños y la de San Pedro de la Nave.